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El Ministerio De La Música En La Biblia

El mayor objetivo de esta presentación es destilar de la Biblia algunos principios básicos con relación a la música apropiada para los servicios de la iglesia y el uso privado. La tarea no es fácil porque la Biblia no está presentada como un manual doctrinal con una sección dedicada exclusivamente a la música. En lugar de ello, la Biblia es una fuente que contiene unas 500 referencias, distribuidas en toda ella acerca de música, músicos, canto, e instrumentos musicales.



No es un desafío encontrar esas referencias, pero si definir los principios que son aplicables a nuestros días. La importancia de la música en la Biblia esta indicada por el hecho que las actividades creativas y redentoras de Dios fueron acompañadas y celebradas con música. En el momento de la creación, se nos dice que “... cuando alaban todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios” (Job 38:7) En la encarnación, el coro celestial cantó: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!” (Lucas 2:14) 

En el momento final de la consumación de la redención, la gran multitud de redimidos cantará: “¡Aleluya! ¡Porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente” (Apocalipsis 19:6-8). En la Biblia hay numerosos ejemplos de que lo creado por Dios ha sido invitado a cantar alabanzas a Él. (Salmos 96:11-12; 98:8; 103:12; Isaías 44:23; 42:1-12) Más maravilloso que toda la naturaleza cantando es la invitación extendida a todos los seres humanos a cantar: “Venid, aclamemos alegremente a Jehová; ¡cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación!” (Salmos 95:1) “Cantad a Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad” (Salmos 30:4; 107:8).

La Biblia menciona específicamente que el canto debe ser dirigido directamente a Dios. Su propósito no es el de la gratificación personal, sino la glorificación de Dios.
Moisés le dijo al pueblo: “Cantaré yo a Jehová porque se ha magnificado grandemente” (Éxodo 15:1)
David declaró: “Por tanto, yo te confesaré entre las naciones, OH Jehová, y cantaré a tu nombre” (2 Samuel 22:50)
Igualmente, Pablo exhorta a los creyentes a cantar y crear melodías “al Señor con todo tu corazón” (Efesios 5:19). Cantar en la Biblia no es solo para Dios, también es de Dios. Es un regalo de Dios a la familia humana. Al alabar a Dios por su redención,
David dijo: “Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios” (Salmo 40:3) Así, la música puede ser inspirada por Dios, de la misma manera que lo es su Santa Palabra. Una prueba fehaciente de ello es el hecho de que el libro más largo de la Biblia es el de Salmos, un himnario para el pueblo de Dios en los tiempos bíblicos. Esto significa que la música sacra no es solamente una expresión artística humana, sino también una revelación de las verdades acerca de Dios. Podemos diferir en el estilo o en el tipo de música, pero ningún Cristiano puede legítimamente oponerse a la música porque sí, porque la música es parte de la gracia provista por Dios para la familia humana.